Lobuloplastia en Almeria

¿Qué es una Lobuloplastia? Procedimiento quirúrgico para reconstruir o restaurar el lóbulo de la oreja, a fin de solucionar un problema de desgarro, o bien para darle una apariencia más juvenil y armónica. Se pueden corregir los lóbulos rasgados, fisurados o dilatados por piercings. Si el lóbulo es excesivamente grande se puede disminuir, dándole una forma rejuvenecida.

Existen multitud de técnicas para realizar una lobuloplastia, que van desde las más simples (cerrar y suturar), a Z-plastias y colgajos. Depende del tamaño del defecto, la localización, tamaño y grosor del lóbulo. La operación es sencilla y rápida, se realiza de forma ambulatoria con anestesia local.

Tras la operación se puede hacer vida normal (aunque se recomienda no hacer deporte, ni grandes esfuerzos en unos días). No podrá ponerse pendientes. Entre los 10 a 14 días se retiran las suturas. El nuevo agujero para los pendientes no debe esperar hasta los dos meses, para dar tiempo a que la herida cicatrice correctamente. A partir de este momento usted puede volver a ponerse pendientes. En algunos casos y debido a la pérdida de grasa del lóbulo, se puede reforzar el lóbulo con una pequeña inyección de relleno ya sea con materiales biocompatibles como el ácido hialurónico como con su propia grasa para una duración mayor.

Normalmente quedará una cicatriz muy poco visible, y cuando se realiza el agujero, el propio pendiente oculta parte de la cicatriz. Si quieres solucionar tu problema de lóbulo rasgado, en nuestra clínica de cirugía estética estarás en las mejores manos.

La herida se mantendrá tapada con el esparadrapo quirúrgico Micropore de 3M (color piel), al final de la intervención. Se puede mojar en ducha pero no sumergir en piscinas. Dejar secar al aire. No es necesario retirar el esparadrapo a no ser que se presenten molestias como reacciones alérgicas al esparadrapo (picor, enrojecimiento) o signos de infección (dolor, enrojecimiento, calor). Si se retiran los esparadrapos por alguno de los motivos anteriores, dejaríamos los lóbulos al aire para mantenerlos secos. Si tuviéramos sangrado, apretaremos con fuerza durante 5 minutos de reloj. Mejor usar una gasa.